Renting vs compra: ¿qué sale mejor?
¿Renting o comprar? Deja de decidir por sensaciones: esta calculadora suma las cuotas del renting y las enfrenta al coste real de ser propietario (depreciación oficial de Hacienda, seguro, mantenimiento e IVTM) y te da un veredicto en euros.
El combustible no se incluye porque lo pagas igual en ambos casos. La depreciación usa la tabla oficial de valor venal de Hacienda; seguro, mantenimiento e IVTM son orientativos y editables. Si compras financiado, suma los intereses del simulador de financiación al coste de compra.
Indica al menos el precio de compra y la cuota de renting para ver el veredicto.
Cómo compara esta calculadora (y por qué así)
La trampa habitual al comparar es enfrentar la cuota del renting con la cuota del préstamo. Es un error: la cuota del préstamo compra un activo que conservas, mientras que la del renting compra solo uso. La comparación honesta es entre lo que cada camino te hace perder:
- Renting: pierdes exactamente la suma de las cuotas. Sencillo y previsible: en eso consiste el producto. A cambio no pones capital, no asumes riesgo de averías graves y el seguro, el mantenimiento, el IVTM y la ITV van incluidos.
- Compra: pierdes la depreciación (lo que el coche deja de valer entre que lo compras y el final del periodo) más los gastos de propietario: seguro, mantenimiento e impuesto de circulación. El resto del dinero no se pierde: sigue aparcado en tu garaje en forma de valor residual.
Para la depreciación no usamos una cifra inventada sino la tabla oficial de porcentajes de valor venal de Hacienda: 84 % del valor a 1 año, 67 % a los 2, 56 % a los 3, 47 % a los 4 y 39 % a los 5. Es la misma tabla que se aplica al calcular el ITP de un coche usado y que puedes explorar en detalle en la página de valor venal. El mercado real puede pagar algo más o algo menos según modelo y demanda, pero como referencia neutral es difícil de mejorar.
Un ejemplo con números redondos
Coche de 24.000 € frente a un renting de 420 €/mes durante 4 años y 15.000 km/año. El renting cuesta 48 × 420 = 20.160 €. Comprando: la depreciación a 4 años es 24.000 − (24.000 × 47 %) = 12.720 €; con esos números (seguro de 500 € al año, mantenimiento de 60.000 km e IVTM), comprar sale por unos 17.400 € en total. En este escenario comprar sale más barato que el renting… siempre que puedas inmovilizar el capital y aceptes el riesgo de averías fuera de garantía. Cambia las cifras arriba y verás lo sensible que es el resultado a la cuota del renting.
Cuándo suele ganar cada opción
- El renting gana cuando puedes deducirlo (autónomos y empresas), cuando la cuota está muy ajustada por campañas, cuando cambias de coche cada 3-4 años de todas formas, o cuando valoras que un solo recibo lo cubra todo sin sustos.
- La compra gana cuando mantienes el coche muchos años (la depreciación se frena con la edad: del año 8 al 12 apenas pierde un 14 % adicional del valor de nuevo), cuando haces un kilometraje alto o imprevisible que el renting penalizaría, y casi siempre en el mercado de segunda mano, donde otro propietario ya ha «pagado» la depreciación más dura.
Letra pequeña que debes mirar antes de firmar un renting
- Kilometraje contratado y coste del exceso: es la cláusula que más facturas sorpresa genera al devolver el coche.
- Estado de devolución: qué se considera desgaste normal y qué se factura como daño.
- Franquicia del seguro incluido y si hay penalización por cancelación anticipada del contrato.
- Fianza y servicios de la cuota: comprueba si neumáticos, vehículo de sustitución o recogida están dentro o son extras.
Y si te inclinas por comprar, estima primero cuánto valdrá tu coche al final del periodo con el tasador de valor venal: es la cifra que convierte esta decisión en una simple resta.