Comparativa de seguros: qué cobertura elegir
Terceros, terceros ampliado o todo riesgo: aquí tienes la comparativa honesta de lo que cubre cada modalidad en 2026 y un asesor rápido que, con la edad y el valor de tu coche, te dice qué cobertura tiene sentido pagar y cuál es tirar el dinero.
Recomendación orientativa basada en la relación valor/prima y la edad del vehículo. Compara siempre varias ofertas: para el mismo perfil las primas varían cientos de euros.
Indica al menos la edad y el valor actual del coche para ver la recomendación.
Qué cubre de verdad cada modalidad
Aquí no comparamos precios de aseguradoras (cambian cada semana y dependen de tu perfil), sino algo más útil y estable: qué cubre exactamente cada tipo de póliza. Con esta tabla delante es mucho más difícil que te vendan una cobertura que no necesitas.
| Cobertura | Terceros | Terceros ampliado | Todo riesgo con franquicia | Todo riesgo sin franquicia |
|---|---|---|---|---|
| Responsabilidad civil obligatoria (daños a otros) | Sí | Sí | Sí | Sí |
| RC voluntaria ampliada | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Defensa jurídica y reclamación | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Asistencia en viaje | Según póliza | Habitual | Sí | Sí |
| Rotura de lunas | No | Sí | Sí | Sí |
| Robo | No | Sí | Sí | Sí |
| Incendio | No | Sí | Sí | Sí |
| Fenómenos atmosféricos y fauna | No | Según póliza | Habitual | Habitual |
| Daños propios (culpa tuya o sin contrario) | No | No | Sí, pagas la franquicia | Sí, íntegros |
| Precio relativo de la prima | € | €€ | €€€ | €€€€ |
La regla de las 6 primas, explicada
La única cobertura que diferencia al todo riesgo es la de daños propios: que te paguen la reparación de tu coche cuando el culpable eres tú (o no hay contrario, como en un golpe aparcando). El máximo que esa cobertura te puede pagar es el valor del propio coche. Por eso el criterio clásico funciona tan bien: si tu coche vale menos de unas 6 veces la prima anual del todo riesgo, estás pagando demasiado por proteger demasiado poco. Ejemplo: si te piden 900 € al año por un todo riesgo y tu coche vale 4.500 € (5 primas), en pocos años habrás pagado en primas una parte enorme de lo que la aseguradora te daría en el peor de los casos.
El valor que importa aquí no es el sentimental ni el de anuncio, sino el que la aseguradora usaría para indemnizarte: el valor venal. Hacienda publica la tabla oficial de depreciación: un coche conserva el 84 % de su valor con 1 año, el 47 % con 4, el 24 % con 8 y solo el 10 % a partir de 12. Esa caída, que puedes ver año a año en la calculadora de depreciación, explica por qué el todo riesgo tiene fecha de caducidad natural.
Qué suele encajar en cada etapa del coche
- 0 a 3 años (o financiado): todo riesgo, con franquicia si quieres contener la prima. El coche vale mucho, cualquier siniestro grave es una pérdida seria y, si está financiado, algunas entidades lo exigen.
- 4 a 8 años: zona gris. Aplica la regla de las 6 primas con un presupuesto real en la mano: el todo riesgo con franquicia aún puede compensar en coches de valor medio-alto; si no, terceros ampliado.
- Más de 8 años o valor bajo: terceros ampliado casi siempre. Lunas, robo e incendio son baratas de añadir y concentran la mayoría de percances reales. El terceros «pelado» solo tiene sentido en coches de valor residual mínimo.
Trucos honestos para pagar menos sin perder cobertura
- Pide la misma cobertura a 3 o 4 aseguradoras antes de cada renovación: la fidelidad no se premia, se cobra. Las primas para el mismo riesgo varían de forma sorprendente.
- Juega con la franquicia: subirla de 150 € a 300 o 500 € abarata claramente el todo riesgo. Si eres buen conductor, es dinero que probablemente nunca pagues.
- No dupliques coberturas: la asistencia en viaje o el vehículo de sustitución a veces ya los tienes por otra vía (fabricante, club, tarjeta).
- Declara bien el uso y el conductor habitual. Ocultar al conductor joven abarata la prima hoy y arruina la indemnización el día del siniestro.
- Revisa la póliza al comprar un usado: el seguro no se transfiere con el coche. Al hacer la transferencia, el comprador necesita su propia póliza desde el primer día, y es buen momento para elegir modalidad con cabeza. Si estás en ese proceso, nuestra guía de compra de segunda mano repasa todos los pasos.
Lo que ninguna modalidad cubre
Conviene saberlo antes de firmar: ninguna póliza estándar cubre conducir bajo los efectos del alcohol o drogas (la aseguradora paga al tercero y luego te lo reclama a ti), el desgaste mecánico ordinario (embrague, frenos, averías), los daños intencionados ni conducir sin permiso válido. El todo riesgo protege frente a accidentes, no frente al mantenimiento.